Para realizar esta actividad solo
necesitaremos varios recipientes de agua espumosa a la que añadiremos unas
gotas de colorante (puede ser alimentario, pintura escolar, etc) y la mezclamos
bien para que el color tiña el agua. Entonces damos unas cañitas a los niños
para que soplen por ellas provocando así que salgan burbujas en el agua. Una
vez el recipiente está lleno de burbujas, cogemos el papel y lo ponemos sobre
ellas de manera que la tinta que suelten al explotar cuando entren en contacto
con el papel forme bonitas formas de colores. Una vez lo hemos hecho sobre un
recipiente lo hacemos en otro y así sucesivamente hasta que hayamos pasado por
todos los que hayamos preparado. Al final del proceso obtendremos una hoja
llena de huellas de burbujas de colores.
Es una buena actividad para
realizar cuando hace buen tiempo al aire libre con los pequeños. Lo pasan
genial haciéndola. Hemos de tener cuidado cuando los niños soplen con las
cañitas para que no aspiren por ellas, ya que aunque podemos utilizar colorantes
alimentarios, el agua es jabonosa.
Tomado de: http://actividadesinfantil.com/archives/10023
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